Home :: Página incial del capítulo curaciones :: Curación anterior :: Curación siguiente
Desde mi nacimiento yo padecí de piel escamosa. Se dice que es algo incurable. De forma muy moderada, yo conseguía aliviar los sufrimientos medíante permanencias a orillas del mar, baños con diferentes ingredientes, baños de sol en zonas elevadas y utilizando pomadas. La piel era escamosa y seca, se estiraba y picaba, además se agrietaba, especialmente en invierno, muchas veces sangraba y dolía. Durante el verano, el sol me ofrecía un alivio, alivio que desaparecía con la llegada del invierno, donde mi situación empeoraba nuevamente. Durante todas estas décadas, por la mañana y por la noche, yo tenía que ponerme una capa gruesa de crema. Más o menos, dos meses después de mi introducción a las enseñanzas de Bruno Groening, es decir, en el mes de julio de 1994, la psoriasis estaba completamente curada. Mi piel es suave y sana. Yo no necesito más de pomadas ni de cremas.