Home :: Página incial del capítulo curaciones :: Curación anterior :: Curación siguiente
Cuando tenía 16 años, empecé a sufrír, prácticamente, cada mañana, de dolores en la región de las vértebras lumbares. Mi médico me díagnosticó una columna vertebral desviada. Al levantarme hubo momentos en que, debido a los dolores, tenía que caminar encorvada. Los dolores disminuían después de haber transcurrido algunas horas. Los trabajos corporales únicamente incrementaban los dolores. El pasar de los años ayudó a aumentar los dolores y, a causa de ésto, no tomé más medicamentos. A partir de mi encuentro con las enseñanzas de Bruno Groening, en junio de 1988, no sufrí más de ningún dolor matutino en la espalda. Desde medíados de 1991, puedo realizar todo tipo de tareas sin dolor alguno.