Comentarios de la prensa, Alemania:
"Das Neue Blatt", edición 12.4.2000

Das Neue Blatt, edición del 12.04.2000. La energía del más allá me ha salvado

"Bruno Groening, el sanador más famoso de Alemania. 1ª Parte"

"La energía del más allá me ha salvado"

Los médicos habían desahuciado a estas personas. Sufrían de reumatismo, de osteoporosis, de neurodermitis. Las enseñanzas del sanador milagroso Bruno Groening las curaron. Das Neue Blatt presenta en esta serie de artículos los éxitos más expectaculares.

Reumatismo grave a los 33 años: A una madre de cinco hijos le esperaba una vida en silla de ruedas.

Las articulaciones le dolían. Las manos se le hinchaban y la fuerza iba disminuyendo cada vez más. Dagmar de Meester (tiene ahora 44 años) de Hennef-Sieg sufrió largos años de reumatismo grave. "Mi cuerpo estaba hecho un desastre, podía estar de pie solamente 5 minutos al día y los dolores eran tan fuertes que no podía aguantar más."

Para la señora – en ese entonces tenía 33 años – solamente el vestirse por la mañana era una tortura "Necesitaba 45 minutos para vestirme. Mis muñecas me dolían tanto que se me salían las lágrimas. Aparte de ésto, mis dedos estaban ya tan deformados que no podía estirarlos."

La cortisona y los muchos medicamentos contra el reumatismo que le había recetado el médico no le trajeron ningún alivio. "Lo peor para mí era que no podía ni siquiera tener en brazos a mi hija menor. Los dolores eran simplemente insoportables", dice la madre de cinco hijos.

En su desamparo, Dagmar de Meester buscó ayuda en clínicas reumatológicas ambulatorias, pero en vano porque no tenían sitio para una terapia. "Me dijeron que a mí me amenazaba una vida en silla de ruedas", recuerda esta ama de casa.

De una vecina escuchó por primera vez del Círculo de Amigos de Bruno Groening, "Su amiga había padecido también de reumatismo, pero entretanto se había curado. Ésto despertó mi curiosidad y por primera vez tuve esperanza."

Poco después, Dagmar de Meester asistió a una Conferencia de Información del Círculo de Amigos de Bruno Groening en Niederkassel. "Tuve confianza y me sentí enseguida muy bien en el grupo y supe inmediatamente que allí encontraría ayuda. Juntamente con otros enfermos percibí por primera vez la energía curativa."

Dagmar de Meester estuvo sentada en una silla con el dorso de las manos encima de las rodillas y las palmas de las manos abiertas. "Lo denominamos sintonización. Durante este momento pensé en algo bonito, como si caminara con mis hijos sobre un campo con césped verde. De repente sentí como si un hormigueo pasara por todo mi cuerpo. Mis manos se calentaron y los dolores disminuyeron."

Dagmar de Meester se puso en sintonización dos veces al día. "Dos meses después pude por primera vez ir a hacer las compras de nuevo. Pude regresar a la vida, a mi mundo de antes.

Finalmente, Dagmar de Meester consiguió extender de nuevo sus dedos. Poco a poco desaparecieron también las deformaciones. "La energía del más allá me ha salvado. Ahora estoy completamente sana." dice alegremente.

Los resultados de los análisis de esta enfermedad reumática, que antes de la curación habían sido positivos, son ahora totalmente negativos. No quedan huellas del reumatismo.

Bruno Groening

Su vida, su trabajo

Bruno Groening creía que las energías espirituales tienen una gran influencia sobre los seres humanos. Los comparaba con una batería. En la vida cotidiana toda persona desgasta energía. Sin embargo, a menudo uno no recarga la suficiente energía que necesita. Así como una batería descargada no puede funcionar, un cuerpo sin energía no puede cumplir con sus funciones. Las consecuencias son: nerviosismo, cansancio, estrés y enfermedad.

Según Bruno Groening, la voluntad de sanarse y el tener fe en lo bueno son los factores principales. El ser humano está rodeado en todas partes de ondas curativas que puede recibir en cualquier momento. Para recibir esta "energía curativa", la persona en busca de ayuda tiene solamente que sentarse en una silla con las manos abiertas, las piernas y los brazos sin cruzar. En este momento tiene que pensar en algo bonito. Bruno Groening estaba convencido de que la enfermedad no viene de Dios y que desaparecerá poco a poco con la ayuda de la "corriente curativa".

Para ello es necesario, que el hombre no se ocupe mentalmente de la enfermedad, sino que crea que para Dios no existe lo incurable. Las curaciones suceden en el plano espiritual y no están condicionadas a la persona de Bruno Groening. Como después de la muerte de Bruno Groening, muchísimas personas fueron liberadas de sus sufrimientos, sus seguidores han fundado el Círculo de Amigos de Bruno Groening con el objeto de hacer conocer gratuitamente el obrar de la energía curativa.