Comentarios de la prensa, Austria:
"New Age", edición abril de 1998

"La curación por el camino espiritual"

"Las enseñanzas de Bruno Groening"

De la Dra. Rosemarie Heid

Un hombre extraordinario: Bruno Groening (1906 - 1959), que en la época de la post-guerra llegó a ser conocido por sus innumerables curaciones y excitó y conmovió los ánimos de aquel tiempo. Él fue escandalosamente atacado, lo cual hasta terminó en un proceso contra él, porque se le quería prohibir curar a la gente, ya que él no había hecho la correspondiente formación de sanador naturista.

Pero el hecho de que se le había prohibido hacer esta formación pone muy claramente a la vista las fuerzas contrarias, a los adversarios, que querían aniquilar a Bruno Groening. Bruno Groening hizo hincapié que él no es el que cura, sino que es la energía curativa la que puede volver a poner en orden todo el desorden en el cuerpo y en el ambiente alrededor del ser humano. Ya en el siglo XVIII, el médico vienés Franz Anton Mesmer (1734 - 1815) habló de ello, diciendo que de todas las cosas sale un fluído luminoso que atraviesa todo el cosmos y también al ser humano. Él estaba convencido de que esta energía puede ser transmitida de una persona a otra para efectuar la curación.

Karl von Reichenbach (1788 - 1869), químico e investigador de la naturaleza, se ocupó también de esta irradiación y la llamó ”od”. Bruno Groening llamaba ”corriente curativa” y ”energía Divina” a esta energía cósmica universal. El mismo se denominaba transformador de esta energía e indicó a las personas en busca de ayuda como se deberían abrir a esta energía. Como las curaciones lo demuestran, él podía abrirles a los seres humanos una puerta de entrada a una esfera superior del ser, por intermedio de la mediación de esta corriente curativa, en donde es posible algo que antes hubiera sido imposible de imaginarlo siquiera. El explicó que toda enfermendad tiene su orígen en la psique y que por eso es necesario hacer desaparecer la causa psíquica.

Lo que suena tan simple, no es sin embargo muy fácil de alcanzar para la mayoría de los hombres, porque las causas primitivas no se pueden descubrir con el intelecto, pues entonces, cualquier persona que tenga un raciocinio mediano sería sana y felíz, para lo que yo supongo que ninguna persona por su propia voluntad hace experiencias que le traigan sufrimiento. El sufrimiento y la enfermedad se originan y se desarrollan por el desconocimiento y la no observación de los principios divinos universales. Para sanarse, uno tiene que abrirse a esta Energía Divina y dejar que Lo Bueno obre, para lo cual, las dudas y la falta de fe son elementos muy contraproducentes y que estorban.

Bruno Groening dice: ”Mis curaciones se basan en una energía que está dentro del orden divino de la naturaleza y no en el derrumbamiento de las leyes de la naturaleza". Por eso, tampoco se las debe denominar como milagros, aunque no se las pueda aclarar muy fácilmente de acuerdo con el estado actual de la ciencia. Antes de que el proceso contra él se terminara, murió Bruno Groening en París. Nunca se le sentenció.

Pero lo asombroso siguió sucediendo. Fue posible experimentar curaciones, cuando las personas en busca de ayuda siguieron las enseñanzas de Bruno Groening, tomando en serio sus indicaciones y sintonizándose conscientemente para adquirir esta energía divina. Bruno Groening tuvo que ir por este camino difícil y ha abierto una posibilidad para que el ser humano de hoy en día encuentre la entrada a lo Divino. De la misma manera, el médico japonés Taniguchi dice que el amor en los pensamientos, en las palabras y en los hechos atraviesa el corazón del ser humano con una luz que les abre el camino para que la energía curativa de Dios pueda entrar.

Si nosotros reconocemos el poder de la mente y de las palabras y lo usamos del modo correcto, nuestra vida se convertirá en una existencia llena de felicidad y satisfacción, tal como Bruno Groening lo dijo: ”Yo quiero que Ud. sea un maestro de la vida”.